PFOA | El Tóxico Prohibido Que Sigue Presente

PFOA, PFAS, C8, “PFOA free” , son palabras que  habrás escuchado en multitud de ocasiones.  Son un grupo sustancias químicas tan extendidas que están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida.

El PFOA es uno de los compuestos más estudiados a lo largo de décadas y considerado como uno de los disruptores endocrinos más extendidos y una sustancia muy preocupante para la salud de todos los seres vivos.  Circunstancia reconocida por las agencias de seguridad tanto Europea como Americana, así, como por la comunidad científica a nivel mundial.

En este artículo te contaré de forma sencilla qué es esta sustancia perteneciente a un grupo mucho más grande. También encontrarás los problemas que causa y donde podemos encontrarla. Para finalizar te daré algunas indicaciones para poder evitarla en nuestra vida diaria.

¿ Qué es el PFOA -C8- ?

El PFOA – ácido perfluorooctanoico – ¡vaya palabro! También llamado C8 -mucho más fácil- . El PFOA, pertenece a un grupo de sustancias químicas llamadas perfluoradas ó PFAS – nada menos que alrededor de 4700 compuestos diferentes – . Estas sustancias se encuentran en miles de productos a nuestro alrededor y que no se degradan con el paso del tiempo. Pueden permanecer casi en cualquier medio durante décadas. Se ha comprobado que es uno de los materiales más persistentes y que una vez en el ambiente puede seguir afectando a varias generaciones futuras.

Pero

¿Cuál es la historia del PFOA y los PFAS?

 La historia de estas sustancias empezó en Estados Unidos en la década de los 40, en la empresa Dupond – el mayor fabricante químico de EEUU –. Cuando se vio la variedad de usos que podían tener estas sustancias en diferentes industrias. Sobre todo, debido a sus propiedades ignífugas, su estabilidad térmica y química,  y su capacidad como repelente de agua y grasas. En ese momento se empezó a usar el PFOA en la fabricación de todo tipo de productos.

Las sartenes, ollas y utensilios de cocina antiadherentes, lo son porque están cubiertas de estas sustancias. La ropa impermeabilizada, como chaquetas y abrigos, es porque llevan PFOA. Algunos papeles plastificados, lo son por los perfluorados.

Aparte de esto están las espumas contra incendios, insecticidas, herbicidas, pinturas, productos de limpieza, protectores antimanchas, fluidos hidráulicos, y cosméticos, entre otros.

Muy pronto descubrieron en la fábrica Dupont, que estas sustancias causaban daños enormes en animales. Además, empezaron a enfermar muchos trabajadores, y aun así lo ocultaron durante años. Mientras, el mundo entero se inundaba de productos que contenían PFOAS.

Hasta que en 1999 el abogado ambiental Rob Bilott se convirtió en la peor pesadilla para Dupont y para el PFOA. Bilott presentó una demanda colectiva, que ha durado más de 20 años, y que ha llevado a la prohibición del PFOA prácticamente a nivel mundial.

Te recomiendo que veas la película “Aguas Oscuras” magnifico relato de esta historia real, merece la pena, te dejo el trailer en este enlace  https://www.youtube.com/watch?v=SNFL6S7YV7k.

Pero como hemos dicho antes estas sustancias son muy persistentes y no desaparecen así como así.

La consecuencia es que estamos llenos de PFOAS/PFAS, por dentro en nuestro cuerpo y por fuera a nuestro alrededor. Esa es la realidad, hoy por hoy, hay que ser consciente de que es imposible no estar en contacto con alguna de estas sustancias.

Se calcula que el 99% de la población tiene estas sustancias en su cuerpo.

Lo único que está en nuestra mano es intentar reducir ese contacto al mínimo.

Y

¿Porqué nos preocupan el PFOA y los PFAS?

El problema de todas estas sustancias, es que son muy perjudiciales para los seres vivos y para el medio ambiente.

Los perflourados llegan al medio ambiente de muchas formas por ejemplo, cuando se fabrican llegan al aire, al agua de los ríos y a aguas subterráneas, a los cultivos a través de este agua y aire, a los animales de granja por el mismo medio, a través de envases y utensilios de la vida diaria, y así se va distribuyendo, poco a poco, hasta que llega a nuestro organismo a través también del aire, agua, utensilios, o alimentos.

De esta forma el cuerpo humano va acumulando, sin darnos cuenta, a lo largo de nuestra vida cantidades de PFOA/PFAS que cada vez son mayores.

Hoy en día nadie duda sobre la toxicidad de estas sustancias para personas y animales, han sido calificadas como disruptores endocrinos.

Se han realizado numerosas investigaciones que demuestran los múltiples efectos perjudiciales que pueden causar estas sustancias en tanto en el medio ambiente como en todo tipo de organismos vivos, plantas, animales y en las personas.

La UE las ha incluido en la lista de sustancias contaminantes orgánicos persistentes (COP)

Efectos del PFOA en el Organismo

Cuando los PFAS entran en contacto con nuestro cuerpo, son absorbidas por completo y se acumulan a lo largo del tiempo sobre todo en el hígado, en los riñones, en la sangre, causando graves enfermedades.

Están considerados como bioacumulables, lo que quiere decir, que las células de los organismos son capaces de absober y almacenar estas sustancias, más rápido de lo son capaces de metabolizarlas y expulsarlas. Esto conlleva que cada vez tenemos más sustancias almacenadas en nuestro cuerpo.

Además de bioacumulables son Biomagnificables, esto significa que conforme una sustancia va pasando de un organismo a otro de la cadena alimentaria su concentración va aumentando en cada eslabón de la misma. Dicho de forma más sencilla, un pez pequeño se alimenta de agua que contiene PFOA en una concentración A, y la acumula en su cuerpo, a este pez se lo come otro pez y a su vez acumula esta sustancia en una concentración A+B y a este ultimo pez se lo come una persona que asu vex acumula esta sustancia en una concentración de A+B+C y así sucesivamente.

Segú la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) las consecuencias para la salud provocadas por el PFOA son:

  • Disminución de la respuesta del sistema inmunitario a la vacunación. Este, es uno de los efectos más preocupantes en la actualidad.
  • Aumento de los niveles de colesterol.
  • Hepatoxicidad o enfermedad hepática tóxica, son los daños producidos en las células del hígado por compuestos químico u orgánicos. La Hepatoxicidad es la responsable del 50% de los casos de insuficiencia hepática aguda.
  • Toxicidad reproductiva, como alteraciones de la fertilidad tanto masculina como femenina, mayor riesgo de abortos o malformaciones en el feto.
  • Alteración del crecimiento y bajo peso al nacer. Los niños son el grupo de población más expuesto y que con el tiempo puede sufrir más sus consecuencias. Les afecta los niveles de PFOA de la madre desde el embarazo y en la lactancia porque estos tóxicos pasan directamente a la leche materna.
  • Toxicidad pulmonar y renal.
  • Efectos hormonales debido a que afecta las funciones del tiroides.
  • Toxicidad neuroconductual, que pueden provocar hiperactividad, dislexia, retrasos en la maduración neurológica, entre otras.
  • Potencial genotóxico y cancerigeno, produciendo alteraciones o mutaciones en el material genético y distintos tipos de cancer.

Con esta larga lista de evidencias perjudiciales, solamente de unos cuantos compuestos que se han investigado, ya es hora de que nos tomemos en serio el control y la eliminación de todas estas sustancias de nuestro entorno. ¿no te parece?

Otra de las cuestiones que deberíamos tener claro es

Como entra en nuestro cuerpo los PFAS

Se han realizado también numerosas investigaciones para saber como viajan los PFOAS y como pueden llegar a meterse en nuestras células. Y se han llegado a conclusiones bastante claras e inquietantes.

Los PFAS pueden viajar a distancias considerables por y a través de distintos medios:

  • Viajan por el agua tanto a través de los ríos que recogen los vertidos de las fábricas productoras como a través de los acuíferos de aguas subterráneas porque se filtran por la lluvia y las crecidas de los ríos.
  • Viajan por el suelo y los lodos y sedimentos que lo absorben.
  • Viajan por el aire, ya que sus características físico-químicas les permiten interactuar con otras partículas suspendidas en el aire y así además actúan de transportadores de otras muchas sustancias perjudiciales, lo que hace aún más grave el tema porque por este sistema pueden recorrer distancias enormes.
  • Al estar presentes en el agua y en el suelo, son absorbidos fácilmente por las plantas y los animales en todo tipo de cultivos a través de agua de riego y de la tierra, el agua que beben los animales de granjas y los alimentos que toman, y los peces tanto de agua dulce como salada.

Una vez que tenemos agua y alimentos, contaminados de PFAS es muy fácil que entre a nuestro organismo.

Se ha demostrado, que el agua potable del grifo de la mayoría de los países del mundo, llevan PFOA, ya que los sistemas de depuración de aguas no son capaces de eliminarlo.

Así, aunque la alimentación es una de las principales vías de entrada de esta sustancia tóxica, no hay que olvidar también otras vías de entrada, como por contacto a través de la piel, y por migración de utensilios de cocina que están en contacto con los alimentos.

Medidas Tomadas en la UE Para los PFAS

La Unión Europea ha clasificado el ácido perfluorooctanoico (PFOA), también conocido como C8, como uno de los tóxicos de los PFAS más peligrosos y bioacumulativos.

La persistencia de los PFAS significa que estos químicos liberados hoy en el entorno medioambiental tendrán efectos perniciosos sobre la salud humana y el medioambiente durante largo tiempo, probablemente más allá de nuestra existencia y probablemente la de nuestros hijos, nietos y bisnietos.

Aunque desde 2017 está oficialmente prohibido su uso en la Unión Europea, el reglamento europeo especifica que se estableció una moratoria hasta 2020 y en algunos productos, se ampliará hasta 2023 y aún después se permitirá su uso con determinadas condiciones.

Toda esta normativa se refiere a las principales sustancias PFAS con las que se han realizado las investigaciones. Otras miles, no una ni dos, sustancias derivadas de estas se siguen utilizando diariamente mientras están en investigación, porque no se toma la decisión de prohibirlas hasta que no haya un montón de evidencias demostradas científicamente.

La base de datos de la ECHA (Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas) contiene información de más de 2000 PFAS individuales en el mercado de la UE

Sustitutos del PFOA y su seguridad

Mientras se veían cada vez más efectos negativos en la salud provocados por estas sustancias y viendo que la prohibición llegaría en algún momento, la industria ha ido probando otras sustancias menos perjudiciales que pudieran convertirse en las sustitutas, multiplicándose así el número de sustancias que hoy en día se utilizan. Así,  la capacidad de la industria para poner en el mercado nuevas sustancias es infinitamente mayor que la capacidad de los organismos de vigilancia para analizar y determinar si esas nuevas sustancias son realmente inocuas para la salud.

Muchas de estas sustitutas, supuestamente más seguras, también se están analizando por sospechas de causar efectos parecidos, aunque mientras se desarrolla este proceso y se llega a una conclusión para prohibirlas, pueden pasar muchos años, y se siguen usando de forma masiva, con la etiqueta “PFOA free”.  La normativa para sacar un producto de este tipo al mercado, no exige a las empresas productoras la demostración de que sea inocuo para la salud, por lo tanto, llegamos a la conclusión de la dificultad de alejarnos de estas sustancias es muy grande para un consumidor poco informado.

Las empresas no están obligadas a poner en las etiquetas de los productos, que otras sustancias contiene. Se pone muchas veces la coletilla “PFOA free” simplemente por temas comerciales, por la gran difusión y estudio que ha tenido este tema, pero al no informar de nada más, no hay mucha forma de que el usuario sepa exactamente si el producto que está comprando es realmente seguro en cuanto a los químicos que contiene.

Han pasado ya muchos años desde que se han contrastado las evidencias de que estas sustancias están causando graves problemas de salud a la población, los científicos llevan aportando pruebas desde los años 90, y hasta hoy en día no se elimina esta sustancia.

Hay cientos de sustancias de este tipo en estudio en la EFSA, que seguramente tardarán otros tantos años en prohibir, mientras tanto, seguiremos restando salud a nuestro organismo.

Dónde Encontramos PFOA

  • Podemos encontrar PFOA/PFAS en todo nuestro entorno, pero solamente a modo de ejemplo y reflexión voy a repasar los productos más comunes en nuestra vida que pueden contener estas sustancias:
    • Utensilios de cocina como Sartenes y Ollas y demás utensilios de cocina que se venden como antiadherentes.
    • Tejidos repelentes de agua o manchas (antimanchas, Goretex..), desde ropa de montaña, manteles antimanchas, tejidos de tapicería, hasta moquetas. En especial las prendas con la etiqueta “DWR” ( repelentes al agua de larga duración).
    • Piezas de cuero, ya sean prendas de vestir o de tapicería.
    • Productos de la construcción como espumas aislantes, Pinturas, espumas contra incendios.
    • Agua potable, sobretodo la de lugares cercanos a fábricas que utilicen estos productos.
    • Envases de alimentos.
    • Alimentos vegetales y animales. Los vegetales acumulan PFAS/PFOAS a través del agua contaminada, el aire y la tierra de cultivo. Los animales tanto peces como animales de granja, van acumulando en sus tejidos estas sustancias y pasan a los humanos cuando los comemos.
    • Productos de limpieza y de cosmética. Es alucinante si te paras a buscar los componentes de estos productos que están a diario en contacto con nuestra piel, la cantidad de tóxicos que nos administramos nosotros solitos.
    • Productos de electrónica, electrodomésticos.

     

    Cómo podemos reducir el PFAS en nuestra vida

     “No soy una persona que me gusten nada los alarmismos”, pero sí me gusta, contar con la información correcta y pensar de forma consciente, qué puedo hacer desde mi posición y circunstancias para vivir de una forma saludable y en un entorno sostenible.

    No soy de las que se dan por vencidas, y me gusta pensar que siempre se puede hacer algo para cambiar las cosas, que cada uno de nosotros con nuestros actos de la vida diaria podemos de alguna manera contribuir para lograr ese cambio tan necesario en las industrias, en la sociedad, en el planeta.

    Bien, pues a partir de aquí vamos a ver que opciones tenemos para, si no podemos eliminar estos tóxicos de nuestra vida, al menos podemos reducirlos de manera significativa.

    Por tener un poco de orden, partiré de la lista de donde podemos encontrar los PFOAS/PFAS:

  • Sartenes, ollas y utensilios de cocina. Para evitar el contacto con sustancias tóxicas elije sartenes y utensilios de cocina de materiales que no contengan tóxicos, como por ejemplo el acero inoxidable, titanio, la cerámica, ….. podrás saber más sobre esto en «Sartenes Saludables«
  • Tejidos, aquí lo tenemos difícil, por lo mismo de siempre, las etiquetas no suelen reflejar todas las sustancias con las que ha sido tratado ese producto. Lo aconsejable es buscar tejidos naturales y orgánicos como el algodón, lino, bambú, etc. Y que tengan el mínimo de tratamientos especiales, en este caso busca que tengan el correspondiente certificado textil que acredite lo que realmente estás comprando. En este caso sacrificaremos las ventajas de tener tejidos antimanchas o impermeables, a menos que des con alguno de los casos especiales que empieza a haber de nuevos tejidos sostenibles e inocuos. Sobre esto también voy escribiendo las novedades que te iré contando. Afortunadamente, en España tenemos grandes investigadores en este terreno, aunque todavía son poco conocidos.
  • En cuanto a la construcción podemos hacer menos, ya es bastante difícil encontrar una casa que podamos pagar y que tenga las condiciones optimas para cada uno. Lo que sí podemos hacer, es que cuando hagas reformas en tu casa, fíjate, por ejemplo en las pinturas, que ya hay en el mercado algunas marcas que tienen productos más naturales y sostenibles.
  • El agua potable, tiene una mejora clara utilizando algún método eficaz de filtrado y purificación, de los muchos que hay en el mercado. Te cuento las posibles opciones y las ventajas e inconvenientes en el artículo “Agua del grifo, agua filtrada o agua embotellada”.
  • En el caso de los envases de alimentos, la solución es clara “Compra en el comercio de proximidad” y pide que te pongan el mínimo de envases. A granel todo los que puedas, cuando llegues a casa utiliza envases de materiales no tóxicos y conserva los alimentos de la forma adecuada.
  • Los alimentos, tanto vegetales como animales, es un tema muy difícil y controvertido, hoy por hoy. La solución pasaría por consumir cada vez más, alimentos ecológicos, de cultivo y cría natural, sin pesticidas, sin hormonas, criados en condiciones ambientales adecuadas. La mala noticia, es que esto es difícil de encontrar y cuando lo encontramos, tienen unos precios, prohibitivos para la mayoría de nosotros.  Mientras se generaliza el consumo de productos ecológicos con precios más asequibles, el consejo es, de nuevo comprar en tiendas de confianza donde se tenga claro el origen de los productos y siempre que se pueda seleccionar los alimentos más naturales posibles y cocinarlos también de forma saludable.
  • Si hablamos de productos de limpieza para el hogar y de cosmética, lo tenemos un poco más fácil. Actualmente ya hay en el mercado muchos productos para limpieza con menos tóxicos, ahora bien hay que buscarlos y leer con cuidado las etiquetas, próximamente escribiré un artículo sobre este tema, a ver que marcas y productos encuentro más saludables. En cosmética también se ha hecho mucho esfuerzo por parte de las marcas en volver hacia productos más naturales y menos productos milagro, muchas veces lo mejor es lo más sencillo y natural.
  • Por último el caso de los electrodomésticos y productos electrónicos es casi el menos preocupante, después de haber repasado el resto. En este tipo de productos el problema está también en que las etiquetas no reflejas realmente lo que contienen. Sobre todo las carcasas y elementos externos. Hay que decir que siempre las marcas con más reputación suelen usar mejores materiales aunque garantía real, no hay. Yo al menos no la he encontrado.

Si quieres leer más artículos sobre estos temas, te recomiendo que entres en nuestra categoría de Tóxicos.

¿Y tú?  ¿crees que merece la pena el cambio a productos más saludables y sostenibles en tu vida diaria?.

Si este artículo te ha sido de utilidad, te agradeceré que me dejes tus comentarios. Si tienes alguna duda sobre estos temas, escríbenos en los comentarios e intentaremos resolverlas.

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8 Comentarios
  • Oscar Bruno Mata Gómez
    Publicado 00:43h, 01 septiembre Responder

    Hay que hacer todo lo posible para eliminar de la industria este químico, y no sólo enfocarse en las ganancias al final los los empresarios terminan teniendo contacto con todos estos productos que contienen este químico tan dañino para nosotros y medio ambiente en general.

    • sostenibilidadmasvida
      Publicado 09:32h, 01 septiembre Responder

      Muchas gracias por tu comentario. Es verdad, no hay nadie que escape a estas sustancias, aunque los consumidores podemos hacer más de que lo que creemos. Si estamos bien informados, hoy en día tenemos muchas opciones de compra. Seamos más conscientes de lo que consumimos y mejoraremos nuestras vidas y la de nuestro planeta, que ya es urgente.

  • Valeria
    Publicado 13:46h, 11 septiembre Responder

    El consumidor-nosotros es el accionistas principal de estas industrias. Evitar la compra de estos productos es la mejor arma que tenemos. La industrias no cerraran a lo mucho sustituirán este tipo de químicos pero depende de la humanidad hacer conciencia y cambios. La información es una herramienta que aporta al cambio.

    • sostenibilidadmasvida
      Publicado 17:49h, 11 septiembre Responder

      Tienes toda la razón. Los consumidores tenemos más poder en nuestras manos del que creemos, y está poco utilizado. Entre todos podemos cambiar muchas cosas.
      Muchas gracias por tu comentario

  • Luz González
    Publicado 00:51h, 17 septiembre Responder

    Hola atreves de tu información! Yo me doy cuenta, que estamos , envenenados y no nos damos cuenta, que que difícil es tratar de parar, hay algo que se puede hacer? Aparte de su informe, tan extraordinario?? Estamos al pendiente de tus artículos!

    • sostenibilidadmasvida
      Publicado 10:10h, 17 septiembre Responder

      Muchas gracias por tu comentario.
      Los usuarios podemos hacer mucho más de lo que creemos. si estamos bien informados y usamos esta información a la hora de hacer nuestras compras, modificar nuestros hábitos de vida, siendo conscientes de lo que comemos y compramos.

  • Alexander calcina
    Publicado 10:35h, 23 septiembre Responder

    Muchas gracias por la información y muy entendible, es terrible enterarse de los peligros a los que uno está expuesto y no se da ni cuenta, gracias por su investigación y resumen sobre el tema, que estén bien, saludos desde Perú.

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