Microplásticos | El contaminante que invade los tejidos humanos

Según la FAO, los microplásticos eran prácticamente inexistentes en 1950, y ahora se producen cada año más de 250 millones de toneladas, de las que una parte importante acaba finalmente en el mar.

El plástico ha pasado de ser un gran descubrimiento que facilita la vida de las personas, a una grave amenaza para el medio ambiente y para nuestra salud. La contaminación plástica de la tierra, el agua y el aire es un problema mundial.

Incluso cuando las bolsas o botellas de plástico se desintegran y parecen haber desaparecido continúan siendo una seria amenaza, incluso más que antes. Estos objetos de plástico son casi indestructibles, solamente se descomponen en trocitos más pequeños pasando a ser micropartículas, imperceptibles al ojo humano, que entran dentro de la cadena alimentaria o se desplazan por el aire con toda facilidad sin que lo percibamos.

En general, se estima que cada año se utilizan alrededor de 50 000 toneladas de microplásticos en la UE / EEE. Alrededor de 42 000 toneladas se liberan al medio ambiente anualmente (incluidas las liberaciones del material de relleno utilizado en los céspedes artificiales, que podrían llegar a 16 000 toneladas por año).

Qué son los Micro  y Nanoplásticos

 Los científicos definen los microplásticos como fragmentos de plástico de menos de 5 mm, de diámetro.

Los nanoplásticos son incluso más pequeños, con diámetros inferiores a 0,001 mm.

Ambos pueden ser una mezcla no homogénea de fragmentos de distintos tipos de plástico, con distintos orígenes y que son consecuencia de que, al no ser biodegradables los plásticos, no desaparecen, sino que se van haciendo cada vez más pequeños hasta llegar a estas dimensiones, donde se convierten en mucho más peligrosos todavía ya que pueden estar presentes en cualquier medio.

También pueden tener su origen en la fabricación intencionada, para formar parte de aditivos de diferentes productos, que veremos con más detalle un poco más adelante.

Porqué son preocupantes los Microplásticos

La investigación en animales ha relacionado la exposición a micro y nanoplásticos con la infertilidad, la inflamación y el cáncer, pero actualmente se hay ya en marcha investigaciones sobre los efectos en la salud en las personas.

No podemos pensar que tragar y almacenar plástico en nuestro cuerpo vaya a salir gratis para nuestra salud. Con todos los conocimientos e investigaciones científicas que existen actualmente, se tiene claro que esto pasará la factura correspondiente a nuestra salud e incluso a la salud de nuestras generaciones futuras.

Según un estudio de la Universidad de Newcastle, encargado por WWF, a lo largo de un año, cada uno de nosotros puede estar tragándose involuntariamente algo más de 250 gramos de plástico (es decir, un total de 100.000 partículas de microplástico en un año). En una semana, la cifra equivaldría al peso de una tarjeta de crédito.

Nicolás Olea dice que todos los españoles orinamos plástico todos los días y así lo indican los estudios que han detectado en la orina de adultos gran cantidad de residuos plásticos hormonalmente activos.

¿De Dónde Proceden los Microplásticos?

Fibras de tejidos sintéticos del lavado. Cada vez que lavamos una prenda sintética se vierten hasta 1900 partículas de plástico. Cuando lavas una carga completa se pueden liberar hasta 700000 microfibras, donde una gran parte de ellas van directamente al mar porque las depuradoras no son capaces de filtrarlas por el tamaño tan pequeño que tienen.

Polvo de neumáticos. Se calcula que cada rueda libera 20 gramos de polvo de plástico por cada 100 kilometros, que van a parar a las alcantarillas.

 Se calcula que el 10% de los microplasticos que circulan proceden de pinturas de carreteras, de barcos, de las casas.

 Microplásticos secundarios. De todos los plásticos que se desechan, solamente una pequeña parte se recicla, el resto acaba en los ríos, lagos y océanos, y no desaparecen, lo único que hacen es hacerse más pequeños, hasta convertirse en microplásticos. Estos son engullidos por los peces y mariscos que lo acumulan en sus tejidos y a continuación nos los comemos los humanos.

 Microplásticos en el aire. Ya hay estudios que demuestran que hay una gran dispersión y carga de microplásticos en el aire. Se han encontrado hasta en el aire de zonas muy lejanas de los pirineos, cantidades de microplásticos semejantes a las que hay en el aire de grandes ciudades, siendo la mayor parte de ellos procedentes de artículos de un solo uso y envoltorios.

 También en otro estudio se han localizado en el cielo de Madrid, en alturas de entre 1500 y 2500 metros,  el equivalente a un Billón de microplásticos.

 Además, se ha descubierto que estas partículas llevan adheridas otra gran cantidad de tóxicos, tanto de origen químico como de origen orgánico, dependiendo del tipo de plástico del que proceda y del producto que haya contenido.

 Microesferas. Las microesferas de plástico son unas partículas minúsculas que se añaden a determinados productos de cosmética, limpieza, pastas de dientes, tejidos. Se utilizan sobretodo como abrasivos y exfoliantes.

En algunos países como Estados Unidos, Canadá, Francia, Nueva Zelanda, Suecia, Taiwán y el Reino Unido ya están prohibidos desde 2017.

En la Unión Europea desde Enero de 2018 se vio la necesidad de restringir o prohibir el uso de estas sustancias y todavía esta decisión está pendiente del dictamen de la comisión correspondiente por lo que se siguen utilizando.

Cada bote de un producto de estos lleva entre 130.000 y 2,8 millones de estas partículas, que llegan al mar por el desagüe, sumándose así, solamente en Europa alrededor de 8600 toneladas, de estas partículas procedentes de productos cosméticos.

Dónde encontramos Micro y Nanoplásticos

Una vez que los microplásticos llegan a la naturaleza por cualquiera de las vías que tiene, tierra, agua o aire, se incorporan a la misma de forma muy fácil, acumulándose en los animales, en las plantas, en la tierra y en el agua de tal manera que hoy en día podemos decir que no hay lugar, donde no encontramos microplásticos. Comemos, bebemos y respiramos plásticos, sin posibilidad de evitarlo al 100%.

Comemos plásticos porque según diversos estudios, el pescado, moluscos y mariscos que tomamos, está lleno de plásticos, el agua que bebemos, ya sea del grifo o incluso embotellada, lleva microplásticos y el aire que respiramos está cargado también de estas sustancias.

Según un estudio científico (Orbmedia) el 80% del agua del grifo de ciudades analizadas de todos los continentes, contienen microplásticos.

En nuestras casas estamos rodeados de objetos que constantemente desprenden microplásticos, así que según todos los estudios actuales estamos acumulando plástico en nuestro organismo inevitablemente.

Cómo Evitar el Contacto con Microplásticos

  • Bueno pues llegados a este punto, y sabiendo que no podemos evitar el 100% de contacto con los microplásticos, no nos vamos a rendir, siempre hay algo que podamos hacer, está en manos de todos.
  • La única posibilidad de eliminar los micro y nanoplásticos es eliminar el uso del plástico y para esto, aunque hay una parte muy importante que está en manos de los gobiernos, hay otra parte también muy importante o más que está en manos de los consumidores.
  • Si vamos modificando nuestros hábitos de compra y de vida y exigimos a las empresas que se busquen alternativas al plástico, seremos capaces de lograr este cambio entre todos.
  • Para ello empezaremos por hacer una lista de pequeñas o grandes cosas que podemos empezar a realizar desde ya.

Olvídate de las bolsas de plástico. Cada bolsa de plástico tiene una vida útil de unos 12 minutos, y en cambio sobrevive en el océano más de 500 años. La solución es clara:

Utiliza bolsas reutilizables de materiales no contaminantes para ir a la compra.

Lleva tus propias bolsas de algodón para comprar las frutas y verduras a granel

Bolsas de silicona o tuppers sostenibles para llevar la comida al trabajo, conservarla en casa  o ir de pic-nic.

Elimina de un plumazo las botellas de plástico y pásate ya a las botellas reutilizables, que hay actualmente una variedad enorme de botellas estupendas con materiales sostenibles y diseños preciosos.

No consumas productos que contengan microesferas: Utiliza exfoliantes naturales, comprueba que las pastas de dientes que uses no las lleva, usa detergentes para lavadoras y lavavajillas sobre todo, que no lleven microesferas, microperlas o similar.

Elimina las pajitas de plástico de tu vida. Si no puedes prescindir de ellas, úsalas reutilizables de acero inoxidable o de cristal.

Evita los tejidos sintéticos, y los que tengas, -porque todos tenemos ropa sintética- lávala con menos frecuencia, no es necesario lavar cada prenda cada vez que la usas, un rato. Por tu salud es mucho más recomendable tejidos de materias naturales orgánicos, como el algodón orgánico o el bambú y sobretodo busca en sus etiquetas que tengan el correspondiente certificado textil que garantice que lo que compras responde verdaderamente al tipo de tejido que has elegido ya sean  tejidos sostenibles, ecológicos u orgánicos, que actualmente hay muchas opciones.

Elimina el consumo de plásticos de un solo uso, como platos, vasos, cubiertos desechables de plástico, y si no tienes más remedio que usarlos alguna vez, compra siempre los que ya existen de materiales biodegradables.

Conduce menos, camina más. Además de ganar en salud y forma física, haces un favor al medioambiente, o usa la bicicleta, es un medio que cada día gana más adeptos en el medio urbano y no contamina.

Si quieres leer más artículos sobre estos temas, te recomiendo que entres en nuestra categoría de Tóxicos.

¿Y tú?  ¿crees que merece la pena ir cambiando nuestros hábitos poco a poco? Ahora que sabes algunas de las opciones que tenemos, me encantaría que me dijeses cuales son tus opciones.

¡ Te espero en los comentarios!

También te interesa…
No hay Comentarios

Haz un comentario

&nbsp

Súmate a S+V 

*Obligatorio