Ftalatos | Otro Tóxico en Nuestra Dieta a Consecuencia del Plástico

Los Ftalatos están considerados como uno de los contaminantes más frecuentes. Hay muchos estudios que demuestran que se encuentran en el organismo de la mayoría de la población de los países occidentales.

Se consideran disruptores endocrinos, por lo que se necesitan muy pocas cantidades para provocar efectos negativos en la salud y además, son bioacumulativos.

Por ello, creo importante que los consumidores sepamos un poco más sobre este grupo de sustancias con las que convivimos diariamente, qué problemas puede causarnos, donde podemos encontrarla y que podemos hacer para evitarla o al menos reducir su presencia en nuestra vida.

¡Espero que te sea útil!

Qué son los Ftalatos

Los ftalatos son sustancias químicas derivadas del ácido ftálico que se utilizan desde 1920 aproximadamente, pero desde los años 50 su uso no para de aumentar.

Se usan fundamentalmente para ablandar los plásticos rígidos, gracias a ellos cualquier plástico rígido se convierte en flexible y blando, por lo tanto, están presentes en una variedad enorme de productos habituales en nuestro entorno, como pueden ser juguetes, muebles, envases de todo tipo, alimentos o bebidas, productos de cosmética como cremas suavizantes, champús, hidratantes, perfumes, guantes, productos de jardinería, de baño, productos médicos, etc.

Los ftalatos son poco solubles en agua y muy solubles en aceites.

Los Ftalatos están unidos químicamente de una forma débil a los materiales a los que se añaden por eso pueden liberarse o “migrar” fuera de estos materiales, al entorno y a nuestro organismo, y esto ocurre durante toda la vida del producto, desde el momento en que se fabrica hasta que se elimina.

Se producen más de 3 Millones de toneladas anuales de ftalatos a nivel mundial.

El tipo de plástico donde más se usa es en el PVC. Se calcula que prácticamente todo el PVC que veas flexible contiene ftalatos.

Efectos de los Ftalatos en la Salud

Los efectos de los ftalatos en nuestro organismo son múltiples y variados. Hace algún tiempo se pensaba que solo afectaban al sistema reproductor, actualmente se sabe que afectan a todos los tipos de hormonas: sexuales, tiroideas, corticoideas, hipotalámicas, hipofisarias, receptores de neurotransmisores (serotonina, noradrenalina, dopamina) y células del sistema inmunitario.

Los Ftalatos  pueden producir desde problemas importantes del sistema reproductor relacionado con las funciones sexuales, problemas de fertilidad,  pueden ser capaces de alterar el ADN de los espermatozoides, problemas en el desarrollo del feto,  problemas de hígado, riñón o del sistema inmunitario.

La EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.) ha declarado, que los ftalatos son probables carcinogénicos.

Un punto muy importante a tener en cuenta a la hora de ver el peligro para la salud de los ftalatos, es que están considerados disruptores endocrinos, y esto conlleva, que se necesitan cantidades bajísimas para que sean capaces de generar importantes efectos negativos en la salud, estamos hablando de microgramos, es decir,  millonésimas partes de gramo.

Uno de los problemas más grandes a la hora de verificar y hacer visibles todos estos problemas, es que los efectos que puedan producir todos estos productos no son evidentes de un día para otro, no te vas a sentir mal, o desarrollar un cáncer en un día, sino que, vamos acumulando, poco a poco sustancias tóxicas y el cuerpo no las elimina, ellas van haciendo su daño, hasta que un día, normalmente después de años, aparece el problema.

Los grupos de personas que son especialmente vulnerables a estas sustancias, son los niños pequeños, adolescentes y las embarazadas, ya que son capaces de causar malformaciones al feto, los niños pequeños absorben estas sustancias como esponjas sobre todo a través de los objetos que se llevan a la boca, y pueden influir en su desarrollo. En los adolescentes como son sustancias que interfieren con el funcionamiento de las hormonas, es una época en la que estas juegan un papel decisivo en el desarrollo.

Hay estudios que apuntan, que incluso estas sustancias pueden ser las responsables del aumento de alergias en el mundo desarrollado.

Aparte de todo esto, el estar expuesto a diferentes ftalatos, se produce un efecto mucho mayor que si solamente tuviéramos contacto con cada uno por separado, como ocurre con todos los disruptores endocrinos.

Por desgracia, como hemos visto, es casi imposible que no estemos expuestos a varios ftalatos en nuestra vida diaria, aunque no trabajemos en una fábrica de plásticos.

¿Cómo entran los Ftalatos en nuestro cuerpo?

Los Ftalatos principalmente, nos los tragamos, es decir, vienen con los alimentos que tomamos, o por productos que nos ponemos en la boca, o porque los respiramos y también por contacto con la piel. Aunque de todo esto, la mayor parte viene en los alimentos porque se han contaminado previamente, bien por la manipulación con guantes de plástico, por el contacto con los envases.

Hay estudios científicos que han encontrado niveles de Ftalatos un 35% más, en personas que consumen habitualmente comidas preparadas que las que la preparan en casa.

Los estudios realizados hasta ahora, han encontrado estas sustancias en orina, en sangre, en leche materna, y en cordón umbilical  en recién nacidos, de una gran parte de la población, es decir estamos inundados de ftalatos.

Dónde están los Ftalatos

Los Ftalatos son otra de las sustancias omnipresentes en nuestra vida, podemos mirar a nuestro alrededor y seguramente de todos los productos que veamos habrá muy pocos que no lo contenga.

La lista es larga pero para que te hagas una idea:

  • Tuberías.
  • Suelos de vinilo, papel de la pared, materiales para tejados.
  • Componentes de vehículos.
  • Detergentes.
  • Aceites lubricantes.
  • Pinturas, tintas, pegamentos.
  • Todo tipo de cosméticos y productos de higiene.
  • Productos médicos y farmacéuticos.
  • Ropa y calzado.
  • Todo tipo de embalajes como bolsas de plástico, envases de alimentos, film de cocina.
  • Juguetes (se ha prohibido en algunos casos).
  • Productos de papelería.

En fin, todo lo que puedas imaginar que se parezca a plástico flexible.

Un estudio de Greenpeace en Holanda desveló que los juguetes sexuales contienen altas concentraciones de estos peligrosos suavizantes tóxicos. De ocho juguetes sexuales analizados en Holanda, en siete se encontraron niveles de ftalatos que van del 24 al 51 por ciento.

El porcentaje de ftalatos en el caso  de los juguetes sexuales puede llegar incluso hasta el 80% del peso total del producto, lo cual es mucho mayor que en cualquier otro producto. Además, les agregan otra cantidad importante de estabilizadores, metales pesados y otro montón de sustancias tóxicas, creando un coctel de tóxicos que puede ser letal para la salud, teniendo en cuenta que se usan internamente.

¿Cuántos Ftalatos diferentes hay y como los distinguimos?

No hay un solo tipo de ftalato, sino que además, se trata de un grupo amplio de sustancias en función de la fórmula química que tenga.

Contarte toda la química de los ftalatos, es un tema demasiado técnico para este blog, pero lo que sí voy a contar aquí, son los nombres abreviados  y técnicos, además de los usos de los más importantes, para poder tener en cuenta esta información a la hora de comprar un producto y que puedas mirar las etiquetas y sepas distinguirlo y así tratar de evitarlo en la medida de lo posible. Como norma general, saber que prácticamente todo el PVC que no sea rígido contiene ftalatos.

¡Vamos a ello!

Nombre:   DEHP [(ftalato de bis(2-etilhexilo)]

Usos:  Perfumes, productos flexibles de PVC (cortinas de baño, mangueras de jardín, pañales, plásticos para envolver alimentos, bolsas para el almacenaje de sangre, catéteres, guantes y otros utensilios médicos como tubos para fluidos, etc.).

Restricciones : Está autorizado, con restricciones y prohibido que  todos los juguetes y artículos para el cuidado de los niños lleven más del  1% en su composición, así como en los cosméticos.

Nombre: BBP (Butilbencilftalato)

Usos:  Perfumes, fijadores de cabello, adhesivos y colas, productos automoción, recubrimientos de vinilo para agricultura

Restricciones:  Está autorizado, con restricciones y prohibido en todos los juguetes y artículos para el cuidado de los niños, así como en los cosméticos

Nombre: DBP (Dibutilftalato)

Usos: Plásticos como el PVC, adhesivos, tintas de impresión, selladores, lechadas para la construcción, aditivos para perfumes, desodorantes, fijadores de pelo, esmalte de uñas e insecticidas.

Restricciones: mismas restricciones que BBP y DEHP

Nombre: DINP (ftalato de diisononilo)

Usos:   Principalmente en PVC como plastificante; sigue presente en gomas de borrar, tintas, adhesivos y selladores, pinturas y fijadores.

Restricciones:  DINP y DIDP autorizados, con restricciones, en MCA(materiales en contacto con alimentos). Prohibidos en juguetes que los niños podrían introducirse en la boca y en productos para el cuidado de los niños

Nombre:  DIDP (ftalato de diisodecilo)

Usos:  Principalmente en PVC como plastificante; sigue presente en gomas de borrar, pinturas anticorrosivas, pinturas antiincrustantes, compuestos adhesivos y tintes para tejidos.

Restricciones:

Nombre:  DNOP

Usos: Tubos médicos y bolsas para el almacenamiento de sangre, cables, la recubierta del dorso de las alfombras, baldosas y adhesivos.

Restricciones:   Mismas restricciones que los anteriores

Nombre:  DIBP

Usos: Plástico de nitrocelulosa, esmalte de uñas, material explosivo, laca industrial. Usos y propiedades similares al DBP: se utiliza como sustito por ejemplo en PVC, pinturas, tintas de impresión y adhesivos.

Restricciones:

¿Qué hace la U.E. para evitar los Ftalatos?

La ECHA a clasificado estos productos químicos como tóxicos para la reproducción.

En 2019, la EFSA ha reevaluado los cinco ftalatos DBP, BBP, DEHP, DINP y DIDP para uso de materiales en contacto con alimentos y ha concluido:

  • Que no ha podido revisar de forma integral todos los datos
  • Que en cuanto a la contribución de los materiales en contacto con alimentos,  no hay bastante información para extraer conclusiones sobre la cantidad de ftalatos que contribuye a la exposición dietética como resultado de la migración de los materiales en contacto con alimentos.
  • Que hay otros ftalatos que no están autorizados para estar en contacto con alimentos que pueden sumar sus efectos a los que se usan de forma autorizada.
  • Se recomienda investigar otros posibles efectos (inmunotoxicidad, efectos metabólicos, neurotóxicos) posiblemente más sensibles.

 

Lo que han hecho únicamente, mientras llegan a otras conclusiones, es restringir el uso de estas sustancias a unas cantidades máximas permitidas. Estas cantidades se van revisando cada cierto tiempo y lo que se suele hacer es que las van reduciendo.

 

La conclusión a la que llego yo, de forma particular, es que las autoridades por un lado, admiten que estos problemas existen, pero por otro, no acaban de prohibir el uso de todas estas sustancias, por las repercusiones económicas que tienen, y mientras tanto seguimos acumulando tóxicos en nuestro cuerpo.

 

Una vez que lo prohíban, si es que llega ese momento, seguirá el problema con nosotros durante mucho tiempo por todo lo que se habrá acumulado en el medio ambiente y en nuestros cuerpos.

Cómo Evitar el Contacto con los Ftalatos

Evitarlos totalmente, tengo claro que no podemos. Pero tampoco podemos ser derrotistas y dejarnos llevar porque como todo está contaminado, pues no tenemos otra solución mas que aguantarnos.

De hecho, somos los consumidores los que, con nuestras acciones diarias, podemos determinar el rumbo de la industria y las acciones de los gobiernos.

Si cada uno de nosotros vamos sustituyendo los productos tóxicos de nuestro hogar por otras alternativas más saludables, que las hay, estamos apoyando a empresas más sostenibles y obligando a las que no lo son, a un cambio en su forma de producción.

Así que, lo que podemos hacer, es alejarnos de estas sustancias en la medida de lo posible ¿Cómo?  pues teniendo un cuidado mayor cuando vamos a la compra.

Informándonos de las opciones verdaderamente más saludables y descartando las que son meramente campañas de marketing para vender más de lo mismo y cambiando poco a poco nuestros hábitos, sin prisa, sin obsesionarse, pero sin pausa, que es como se consiguen los objetivos.

Te dejo aquí, algunas prácticas a seguir para reducir de forma significativa los ftalatos que entran en nuestro cuerpo:

    • Evitar que los plásticos entren en contacto con alimentos y en el microondas más, así que yo no caliento ningún alimento en recipientes de plástico, usando normalmente recipientes de vidrio o de cerámica. Poco a poco voy sustituyendo los Tuppers de la cocina de plástico por otros materiales como el vidrio o la silicona.
    • Beber agua filtrada en lugar de agua del grifo directamente o embotellada.
    • Utilizar botellas reutilizables que no sean de plástico.
    • Comer y cocinar lo más sano y natural posible, reducir lo máximo la comida procesada y enlatada. Siempre que puedas buscar frutas verduras ecológicas, sobre todo las que se comen crudas. Lavar bien y pelar la fruta y verdura.
    • Evitar en lo posible los restaurantes de comida rápida, estos sitios utilizan plásticos de forma masiva y la contaminación de la comida es generalizada.
    • Usar cosméticos sin perfumes ni parabenos, usando cosméticos lo más natural y ecológicos posibles y buscando envases sostenibles.
    • Usar productos de limpieza ecológicos
    • Maquillaje natural
    • Juguetes sin plástico, sobre todo hay que tener especial cuidado con los bebés, con los que se llevan a la boca.

Si quieres leer más artículos sobre estos temas, te recomiendo que entres en nuestra categoría de Tóxicos.

Dime lo que piensas ¿Crees que merece la pena empezar a cambiar tus hábitos por mantener una vida más sana y mejorar la salud del planeta? o es una batalla perdida.

Te espero en los comentarios

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